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Preguntas y respuestas sobre las grasas trans

160728 grasas transLas grasas trans están presentes en alimentos tales como los panificados, productos de repostería, las galletitas y los productos de copetín (snacks). Su consumo es peligroso para la salud ya que incrementa el colesterol LDL (conocido como colesterol "malo") y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de muerte súbita de origen cardíaco y de diabetes. La OMS recomienda eliminar las grasas trans de la dieta.

¿Qué tipos de grasas están presentes en los alimentos?

La calidad de las grasas que se consumen habitualmente es de suma importancia para lograr una alimentación saludable. Existen grasas comúnmente conocidas como "grasas buenas", esenciales para el desarrollo y beneficiosas para la salud, como las grasas insaturadas monoinsaturadas (Omega-9) y poliinsaturadas (Omega-3 y Omega-6). Pero también existen las llamadas "grasas malas", como las grasas saturadas y las grasas trans, que aumentan el colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Las "grasas buenas" son esenciales para la vida, por este motivo, es de gran importancia la calidad de las grasas que se consumen (más que la cantidad) y promover la sustitución de "grasas malas" por "grasas buenas" en la alimentación.

¿Qué cantidad de grasas es necesario consumir por día? ¿Todas las grasas son perjudiciales para la salud?

Diversos estudios han demostrado que existe una percepción errónea acerca del consumo de grasas en la alimentación. Al contrario de la creencia más extendida, no todas las grasas son perjudiciales para la salud. Sin embargo, una alimentación saludable no implica, necesariamente, reducir la proporción de grasas de la dieta sino sustituir las "grasas malas" (saturadas y trans) por "grasas buenas" (monoinsaturadas y poliinsaturadas).

Según la declaración de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Mundial de la Salud (FAO/WHO 2008), la ingesta máxima de grasa total en la alimentación debería ser de entre el 30 y 35% del total de la energía (calorías) diaria para personas adultas y la ingesta mínima, del 15% para la mayoría de los individuos. En todos los casos, la ingesta de ácidos grasos trans (grasas trans) debería ser menor al 1% del total de calorías consumidas diariamente.

¿Cuál es el origen de los ácidos grasos trans (AGT) o grasas trans en la alimentación?

A lo largo de la historia, los seres humanos han consumido AGT. El origen de esos AGT y las cantidades han variado considerablemente de acuerdo a variables tales como los avances tecnológicos, la localización geográfica, el acceso a los alimentos y los cambios en los hábitos alimentarios.

En la actualidad, los AGT presentes en los alimentos pueden tener un origen biológico o tecnológico:

  • AGT de origen biológico: son los que se encuentran naturalmente en la carne, la leche y los derivados lácteos de animales rumiantes. Representan entre un 1% y un 5% del total de los AGT que consumimos.
  • AGT de origen tecnológico: son aquellos que se obtienen mediante un proceso de hidrogenación de aceites, generalmente de origen vegetal, que los transforma en productos sólidos o semisólidos que se utilizan en los procesos de producción de numerosos alimentos. Los AGT de origen tecnológico están presentes en alimentos tales como los panificados, productos de repostería, las galletitas y los productos de copetín (snacks). El uso de los AGT en los procesos industriales se ha extendido debido a su largo tiempo de conservación, estabilidad durante la fritura, solidez y bajo costo. Los AGT de origen tecnológico representan entre el 95% y el 99% del consumo total.

¿Por qué el consumo de AGT es peligroso para la salud?

La alimentación inadecuada es uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT). Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares (principales ENT) representan un 32% de las causas de muerte. Si bien el uso de grasas trans ofrece ciertas ventajas para las industrias de alimentos, hay evidencia suficiente que indica que su consumo es peligroso para la salud ya que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de muerte súbita de origen cardiaco y de diabetes mellitus. Esto se debe a que las grasas trans incrementan el colesterol LDL (conocido como colesterol "malo") y disminuyen el colesterol HDL (colesterol "bueno").

La evidencia concluyente que asocia el consumo de grasas trans con la mortalidad y discapacidad producto de las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares ha causado gran preocupación a nivel mundial y ha llevado a que los organismos internacionales y las autoridades de salud pública de diferentes países comiencen a diseñar e implementar estrategias para reducir el uso de grasas trans en la producción de alimentos.

Existe evidencia suficiente que indica que la eliminación de las grasas trans de los alimentos es una manera eficaz de proteger la salud y prevenir las enfermedades cardiovasculares. Además, está comprobado que resulta factible para la producción industrial de la mayoría de los alimentos. De hecho, el uso de grasas trans se ha reducido en varios países a lo largo de los últimos diez años.

Para reducir el consumo de ácidos grasos trans (grasas trans) en la población, los gobiernos deberían:

  • Adoptar las medidas necesarias para reducir el uso de grasas trans en los alimentos industrializados.
  • Establecer estándares de etiquetado de los alimentos industrializados para facilitar la información a los consumidores.
  • Monitorear la implementación de las medidas para vigilar su cumplimiento y efectividad.
  • Concientizar a la población acerca de los riesgos para la salud que produce el consumo de grasas trans.

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